El deterioro de la calidad del empleo en Ecuador no es un fenómeno reciente. Aunque en 2026 las cifras muestran un aumento del trabajo precario, el problema tiene raíces estructurales que se han profundizado en los últimos 15 años, especialmente tras la desaceleración económica iniciada en 2015 y agravada por la pandemia de 2020.
2026: más trabajadores en empleos de baja calidad
Según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo del INEC, el empleo no pleno alcanzó el 34,8 % de la población económicamente activa en marzo de 2026. Esto equivale a cerca de 3 millones de personas trabajando en condiciones precarias.
En apenas un año, alrededor de 440.000 ecuatorianos se incorporaron a esta categoría, lo que confirma que el crecimiento del empleo en el país se está concentrando en ocupaciones de baja calidad.
El empleo no pleno incluye a personas que ganan menos del salario básico o trabajan menos horas de las deseadas, sin posibilidades reales de mejorar su situación laboral.
Una mirada histórica: del auge al deterioro
Durante el período 2007-2014, Ecuador experimentó una mejora significativa en la calidad del empleo. En esos años, el empleo adecuado llegó a superar el 49 %, impulsado por el crecimiento económico, la inversión pública y el aumento del consumo interno.
Sin embargo, a partir de 2015, con la caída de los precios del petróleo y la desaceleración económica, comenzó un deterioro progresivo:
- 2014: empleo adecuado cercano al 49 %
- 2019: cae a aproximadamente 38 %
- 2020 (pandemia): se desploma por debajo del 30 %
- 2026: se mantiene alrededor del 32,1 %
Estos datos reflejan que el mercado laboral ecuatoriano no ha logrado recuperarse completamente del impacto económico de los últimos años.
Ingresos más bajos que hace una década
El ingreso promedio mensual en marzo de 2026 se ubicó en USD 429,5, lo que representa una caída frente a los USD 476 registrados en 2025. Esta reducción de USD 46,5 en un solo año evidencia un deterioro acelerado del poder adquisitivo.
Si se compara con años anteriores, la situación es aún más preocupante. En términos reales (ajustados por inflación), los ingresos actuales son similares o incluso inferiores a los de hace más de una década.
Además, el ingreso promedio se mantiene por debajo del salario básico unificado (USD 482 en 2026), lo que implica que una gran parte de los trabajadores no logra cubrir el costo de la canasta básica familiar.
Desempleo bajo, pero con alta informalidad
La tasa de desempleo en Ecuador se sitúa en 2,9 %, una de las más bajas de la región. Sin embargo, este dato oculta una realidad más compleja: la mayoría de los trabajadores se encuentra en condiciones informales o precarias.
Históricamente, la informalidad en Ecuador ha superado el 50 %. En 2026, se estima que ronda entre el 55 % y el 57 %, lo que significa que más de la mitad de la población ocupada no tiene acceso a seguridad social ni estabilidad laboral.
Estructura del empleo: dependencia del sector privado
El 94 % de las plazas de trabajo en Ecuador son generadas por el sector privado, mientras que el sector público representa apenas el 6 %. Esta proporción se ha mantenido relativamente constante en los últimos años.
Sin embargo, gran parte del empleo privado se concentra en microempresas y actividades informales, lo que limita la capacidad de generar trabajos estables y bien remunerados.
Crecimiento poblacional y presión sobre el empleo
Cada año, aproximadamente 150.000 personas se incorporan a la población en edad de trabajar en Ecuador. Este crecimiento constante ejerce presión sobre un mercado laboral que no logra generar suficientes oportunidades formales.
Como resultado, muchos nuevos trabajadores terminan en el sector informal o en empleos de baja productividad.
Desigualdad de género persistente
Las brechas de género en el mercado laboral ecuatoriano también se mantienen. En 2026, el 35,9 % de los hombres tiene un empleo adecuado, frente al 26,6 % de las mujeres.
Esta diferencia ha sido una constante en la última década, reflejando barreras estructurales como la carga de trabajo no remunerado, menor acceso a oportunidades laborales y desigualdad salarial.
Principales causas del deterioro laboral
El aumento del empleo precario en Ecuador responde a múltiples factores estructurales:
- Bajo crecimiento económico sostenido desde 2015.
- Alta dependencia de sectores de baja productividad.
- Rigidez en el mercado laboral formal.
- Limitada inversión privada en generación de empleo.
- Impacto prolongado de la pandemia en pequeñas empresas.
Perspectivas: un mercado laboral con desafíos estructurales
El crecimiento del empleo en Ecuador no se traduce en mejores condiciones de vida. Por el contrario, el aumento del trabajo precario y la caída de los ingresos reflejan un mercado laboral frágil.
El desafío para los próximos años será impulsar reformas que fomenten la formalización, mejoren la productividad y generen empleo de calidad. Sin estos cambios, la tendencia observada en 2026 podría consolidarse como una característica permanente de la economía ecuatoriana.